NAPSTER
A finales de los 90, cuando comprar CDs era la norma y el streaming ni siquiera existía, apareció una plataforma que cambiaría para siempre la forma en que el mundo consumía música: Napster.
A finales de los 90, cuando comprar CDs era la norma y el streaming ni siquiera existía, apareció una plataforma que cambiaría para siempre la forma en que el mundo consumía música: Napster.
Hay momentos en la historia de la música electrónica que no solo marcan una época… la redefinen.
Antes de que los USB dominaran cabinas y los DJs viajaran con toda su música en el bolsillo, hubo un momento clave (medio incierto, medio revolucionario) donde el futuro empezó a asomarse en forma de CD.
Hubo un momento en el que bailar al aire libre, viendo despegar aviones mientras el sol salía sobre el Mediterráneo, no era un cliché de Instagram.
A finales de los años 80, Ibiza dejó de ser únicamente un refugio bohemio para convertirse en el laboratorio mundial de la cultura electrónica.
En 1997 la música electrónica todavía estaba buscando su lugar fuera del underground, y entonces Daft Punk apareció con un disco llamado Homework que sonaba más a fiesta sudada que a estrategia comercial.
A finales de los años 90 y principios de los 2000, la cabina del DJ vivía una transición silenciosa pero radical.
Hubo un tiempo en que el DJ no era la atracción principal. Estaba al fondo, en penumbra, concentrado en los platos mientras la pista vivía su propia historia.
El track que enseñó a la electrónica a flotar: “For an Angel” de Paul van Dyk
A comienzos de los años 90, cuando la música electrónica aún estaba encontrando su identidad y el trance daba sus primeros pasos, un tema instrumental logró algo extraordinario: capturar el alma de Ibiza en pocos minutos.