Afterlife aterriza fuerte
La gente de Afterlife no cree en hacer las cosas “normales”… y lo acaba de demostrar otra vez.
La gente de Afterlife no cree en hacer las cosas “normales”… y lo acaba de demostrar otra vez.
Antes de que los USB dominaran cabinas y los DJs viajaran con toda su música en el bolsillo, hubo un momento clave (medio incierto, medio revolucionario) donde el futuro empezó a asomarse en forma de CD.
Hubo un momento en el que bailar al aire libre, viendo despegar aviones mientras el sol salía sobre el Mediterráneo, no era un cliché de Instagram.
La escena del hard techno atraviesa uno de sus momentos más delicados en años.
A finales de los años 80, Ibiza dejó de ser únicamente un refugio bohemio para convertirse en el laboratorio mundial de la cultura electrónica.
¡Atención, clubbers y amantes del beat! ¡Tenemos un notición que hará temblar nuestros woofers y agitar nuestras pestañas postizas!
En 1997 la música electrónica todavía estaba buscando su lugar fuera del underground, y entonces Daft Punk apareció con un disco llamado Homework que sonaba más a fiesta sudada que a estrategia comercial.
Cuando parecía que los Grammy solo bailaban al ritmo de baladas y pop bien peinado, la música electrónica apareció sin pedir permiso.
Durante más de dos décadas, Native Instruments fue uno de los pilares silenciosos de la música electrónica moderna.
A finales de los años 90 y principios de los 2000, la cabina del DJ vivía una transición silenciosa pero radical.